FRANCISCO SOSA Y LAS CARICATURAS

Hoy, más que de caricaturas, se habla de memes y cartones. No invalida la percepción del poeta, periodista e historiador Francisco Sosa Escalante (1848-1925) nacido en la ciudad de Campeche, cuando aún era parte del estado de Yucatán y muerto en su casa de Coyoacán, en la calle que hoy lleva su nombre.

Sosa era un hombre culto, amigo desde niño de Justo Sierra Méndez, con quien compartió aventuras y juegos infantiles en Mérida donde ambos crecieron. De joven, mientras estudiaba latín, filosofía y jurisprudencia conoció a Ignacio Ramírez “el Nigromante” y a Juan A. Mateos, que habían sido enviados a esa ciudad en una especie de exilio por el imperio de Maximiliano.

Liberal declarado, se opuso a una segunda presidencia de Sebastián Lerdo de Tejada apoyando primero a José María Iglesias y después a Porfirio Díaz, en cuyo gobierno fue diputado, empleado en el Ministerio de Fomento y Director de la Biblioteca Nacional.

Fue miembro de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, de la Academia Mexicana de la Historia y de la Academia Mexicana de la Lengua.

En 1887 a través de su columna en el periódico El Partido Liberal propuso al gobierno de Porfirio Díaz que en el Paseo de la Reforma se colocaran dos estatuas de personajes de cada uno de los estados y del Distrito Federal. Su propuesta fue aceptada y entre 1889 y 1902 se colocaron 36 estatuas: dos por 17 estados y dos por la capital.

Profundo conocedor del periodismo y del carácter del mexicano escribió en su libro “Biografías de mexicanos distinguidos”:

“En México, acaso mejor que en ningún otro pueblo del mundo, la caricatura puede vivir, desarrollarse y alcanzar éxito brillante; porque en pocos países habrá una tendencia más constante y marcada a buscar a todas las cosas y a todos los hombres el lado ridículo o vulnerable. Es innato, puede decirse, en los mexicanos el amor a la caricatura: en vez de querer elevar lo que nos pertenece, procuramos hundirlo, y apenas hay reputaciones que logren sobreponerse a la malignidad, no ya decimos de los grandes satíricos, sino a los chistes que sin estudio ni esfuerzo brotan de los labios del pueblo en todas circunstancias, y por cualquier motivo.”

Sin duda, entre caricaturas, memes y cartones en México se sigue cultivando ese arte.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: