EL LAGO ERIE, CHAPALA Y XOCHIMILCO ¿UNA LECCIÓN OLVIDADA?

En México, como en otras partes del mundo, se están tomando medidas para abatir el uso de los plásticos llamados de uso único, como las bolsas del súper, el envoltorio de alimentos, los popotes, los envases de poliestireno, las colillas de cigarrillos, las botellas de plástico para bebidas, las tapas de botellas de plástico, los platos y cubiertos desechables, los bastoncillos para hisopos de algodón, los globos y sus varillas  y los aplicadores de los tampones, por lo pronto. También se habla ya de volver a usar pañales de tela, cucuruchos de papel para tirar la basura, etcétera.

El Lerma, afluente de Chapala, contaminado por detergentes y basura. Fuente de la imaen Fuente de la imagen: Wikipedia

Desde luego, estoy a favor del ambiente sustentable. Jamás olvidaré el impacto que recibí al ver en la Isla Tiburón, en Sonora, la existencia de los mangles amenazada por los restos de las redes de plástico usadas para pescar por los seris. Sin embargo, me preocupa muchísimo los impactos indeseados de las medidas contra el plástico: el regreso a otras formas de destrucción del medio ambiente. Por ejemplo, el uso de papel no reciclado, es decir, proveniente de los árboles, que aumentará la de ya de por sí acelerada destrucción de bosques y selvas en el mundo.

Más aún me preocupa el aumento en el consume de agua y detergentes que implican la desaparición de artículos como platos desechables, popotes y quizá pañales desechables. Los detergentes y los jabones contaminan mucho el agua y el aumento de su uso para lavar agudizará el problema de escasez de agua en ciudades y regiones del planeta, parte de México incluido.

¿Qué tienen en común el lago Erie, la laguna de Chapala y los canales de Xochimilco? Un proceso acelerado de eutroficación, es decir, como explica Agua.org.mx: “La eutroficación o eutrofización (del griego eú, bien, y trophé, alimentación) es un proceso natural de envejecimiento de agua estancada o de corriente lenta con exceso de nutrientes y que acumula en el fondo materia vegetal en descomposición. Las plantas se apoderan del lago hasta convertirlo en pantano y luego se seca. Los problemas se inician cuando el hombre contamina lagos y ríos con exceso de nutrientes que generan la aceleración del proceso de eutroficación, que ocasiona el crecimiento acelerado de algas, la muerte de peces y demás flora y fauna acuática, generando condiciones anaeróbicas.”

Jabones y detergentes arrojados a las aguas residuales son un acelerador de la autroficación. Los detergentes son mejores (o menos peores) que los jabones porque disuelven la mugre y no provocan costras. Con esto en mente, recordemos al lago Erie, cuya superficie cubierta de algas provocó que en los años setenta estuviera a punto de morir.

Fuente de la imagen: Wikipedia

El Erie es el más sureño de los Grandes Lagos. Es fronterizo. Sus aguas están en la provincia canadiense de Ontario y en los estados de Ohio, Pensilvania Nueva York y Míchigan en EE.UU. Recibe su nombre de los habitantes precolombinos de la zona. El Erie forma parte del sistema fluvial del río San Lorenzo. Sus 25.700 km² de superficie lo hacen ser el 13º lago más grande del mundo. Su profundidad media es de 19 m, la máxima es de 64 m, lo que lo hace el menos profundo de los Grandes Lagos.

A mediados de los años 1960 inició una década en la que la contaminación del lago era tan grande que se habló de que se había convertido en un lago muerto, lleno de algas que crecían alimentadas por el fosfato de los detergentes que los poblados ribereños y los de sus islas arrojaban al agua.

La definición y cumplimiento de un tratado entre Canadá y EE.UU para disminuir el flujo de aguas residuales cargadas de detergentes, la limpieza del lago al quitarle regularmente las algas y la producción de detergentes suaves, con menos fosfatos que los duros, logró detener el proceso de deterioro del Erie, que se controla hasta la fecha permitiendo la continuación de la vida acuática en sus aguas o, dicho de forma más contundente: que siga vivo.

Las algas son plantas acuáticas que se perciben como un limo verde azul sobre la superficie de las aguas estancadas y les dan apariencia pantanosa y mal olor. Los lirios acuáticos tienen una larga historia: son originarios de Brasil, pero su belleza hizo que los seres humanos los llevaran a diversas partes del mundo. A México llegaron alrededor de 1905. Proliferan en aguas dulces superficiales, como la laguna de Chapala y los canales de Xochimilco. En ambos casos, hubo un tiempo en que su existencia estuvo en entre dicho. En los tres caso, hay control del problema, pero la gran duda es ¿qué pasará con ellos cuando la desaparición repentina del llamado plástico de un solo uso provoque un gran aumento mundial de aguas residuales con detergente? No tardaremos mucho en saber la respuesta: el mundo entero hará el cambio entre éste y el próximo año. ¿Habrá tiempo para incorporar las lecciones que parecen olvidadas de esos tres casos o volverá a estar en entredicho su existencia?

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A <span>%d</span> blogueros les gusta esto: